EL
HIJO REGRESA A CASA
Me atrevo a comenzar este escrito diciendo lo siguiente, que vale más el pecado de un hijo o el regreso
de este a una sana cordura. Es para hoy una visión, fantástica guardar la
esperanza de que el mundo en representación de un hijo prodigo, regrese a los
brazos de un padre amoroso, como es la figura de Dios. Sabemos que en nuestra
naturaleza humana, nacemos con la abolladura del pecado de nuestros primeros
padres.
Pero también es de confesar que, Dios padre nos regala la
gracia en el sacramento del bautismo, de regresar a casa como sus hijos
predilectos, a un que en nuestra vida terrena nos hallamos extraviado en nuestro
sendero, es en el donde también encontramos la luz y la verdad para regresar al
camino.
Los sentimientos encontrados son también la fuente
originaria, para alcanzar una reflexión consiente del por qué debemos regresar,
y poder sentir el abrazo entre padre e
hijo. Nuestra realidad de hijos se encuentra hoy enfrascada en un cuadro que
nos revela tal como somos ante el padre, que nunca se cansa de esperar que
tomemos nuestra propia decisión de retornar a él. Nosotros no podemos dudar de
nuestras capacidades, para hacer las cosas bien en cualquier vocación de
nuestra sociedad.
El lugar que cada hijo debería tomar ante la presencia
constante del padre es de rendición y total confianza en él. Y que nosotros
somos la casa donde él se hospeda, o
como lo afirma San Pablo ð
Somos templo de Dios… una unión entre padre e hijo
es lo que busca una sociedad de hoy, pero que vive según sus a maños sin saber
que la realidad del mundo, más tarde le demostrara que no actuó según el
designio de Dios. Por eso quien ama al padre será fiel en todo lo que realice
en su vida, con oído atento al querer de Dios.
El caer en cuenta de nuestras fallas, es una gran ventaja
para poder alcanzar la dignidad necesaria para cuando estemos frente a frente
de nuestro padre y así el podrá ordenar que se nos alimente en la gracia y se
nos vista del lino en nuestro corazón y después el de ver que somos fieles
nuevamente, nos pondrá el anillo con el sello real el cual nos identifica como
hijos propios de un Padre Amoroso.
Quiero traer a colación unas palabras del Beato Juan
Pablo II ð Mi
principal preocupación frente al mundo actual es pensar en los hombres
huérfanos de Padre que todavía no han descubierto la gran verdad de Amor de
Dios. Como comenzar un camino de conversión sincera en un mundo
que hoy nos pide que produzcamos al igual que una maquina. Si la figura de un
hijo prodigo es ofensivo para la familia y sociedad, desorientada en idealismos
sin fundamentos que solo lo que hacen, es acrecentar rencores y desdichas entre
hermanos de un solo padre lleno de misericordia, para con todos y sin saber que
el ama a sus hijos por igual lo que llamamos un cuerpo único en el misterio de
amor celestial.
Quiero seguir
hablando de como Dios nos consuela atraves
de sus brazos, no podríamos enfrascarnos, en una idea que tal ves ya fue
pensada, pero la quisiera iluminar con lo siguiente.
Nuestro padre es
quien nos vivifica amorosamente, con un brazo de piedad esto refleja que todo
marcha a la perfección y somos felices y no renegamos de nuestro existir, pero
cuando las cosan no andan nada bien es, donde empezamos a decir que si Dios es
nuestro padre, que nos quiere tanto por que nos da una vida tan infeliz y
desastrosa. Sin saber q la culpa de esos sucesos nos apuntan a nosotros mismos
como los verdaderos culpables de nuestro destino.
Configuración.
Enorme
secreto para vivir anclado al padre, si un niño pequeño en su desarrollo
existencial, es atraído por la imagen de
su papa y quisiera ser como el, como no
hacer nosotros lo mismo en el
ámbito espiritual y vivencial. Así Dios nos colmaría de bendiciones y nos dejaría pasar a formar parte de la familia
celestial.
Es bueno saber que el padre nos toma como sus hijos
menores y mayores, por nuestras rebeldías
y nuestro reconocimiento, es de
notar que cuando somos chicos somos más inconscientes, de lo que pasa y nos
importa un carajo lo que nos pase a nosotros o a los que nos rodean. Mientras
tanto cuando somos mayores nuestra cordura vuelve a su sitio recobramos el
mejor método para caer en cuenta de lo que hemos hecho este es hacer reflexión
y enderezar lo que estaba torcido
Hoy nos queda si no orar por aquellos hijos ciegos que a
un que tengan visión sus ojos no ven.
Lo importante de
un abrazo fuerte es que nos ayude a darnos
cuenta que en ocasiones debe ser así para aprender. Y también es cierto que un
brazo suave y cálido nos reconforta y guía al camino del amor inagotable.
Mi
principal preocupación frente al mundo actual es pensar en los hombres
huérfanos de Padre que todavía no han descubierto la gran verdad de Amor de
Dios.