miércoles, 31 de octubre de 2012

PARA REFLEXIONAR


El espíritu de conciencia de la Iglesia ha sido un misterio divino que ha trascendido cualquier perspectiva humana y que lleva como finalidad una unión intima con Dios, es lo que un cristiano o ministro consagrado llamaría la revelación del don de la gracia en el Amor. Cuando hablamos de unión  en el ámbito cristiano nos referimos que la perseverancia, coherencia y valentía nos debe llevar a un reconocimiento verdadero de que Jesucristo es el redentor del hombre.

La cruz signo representativo del hombre de hoy que nos recuerda de que  Dios  envió a su único hijo a morir en ella por Amor por su pueblo, DÁNDONOS una fuerza de salvación para el perdón de nuestros pecados, es también lo que llamamos una misión que busca como finalidad hacer que el hombre se encuentre así mismo.

Jesucristo es el camino principal de la Iglesia, por eso ella no debe olvidarse del hombre ya que él es el camino que debe recorrer en el cumplimiento de su gran misión y el cual debe acompañar en el proceso de su vida terrena y el por qué de esto es que el ser humano se encuentra constantemente lleno de miedos, llevándolo a un consumo exagerado de su mismo ambiente y creyendo que está haciendo bien pensando en si mismo olvidado  y sacando de su órbita la enseñanza de Cristo. Que es el servicio al hermano.

El Amor social entre hermanos nos debe vivificar  y configurar con la persona de Cristo, en cada momento ya que en cada persona está el rostro de él,  por eso todos debemos respetar los derechos fundamentales del hombre en todo su desarrollo existencial.

martes, 23 de octubre de 2012

EL HIJO PRODIGO


EL HIJO REGRESA A CASA
Me atrevo a comenzar este escrito diciendo lo siguiente,  que vale más el pecado de un hijo o el regreso de este a una sana cordura. Es para hoy una visión, fantástica guardar la esperanza de que el mundo en representación de un hijo prodigo, regrese a los brazos de un padre amoroso, como es la figura de Dios. Sabemos que en nuestra naturaleza humana, nacemos con la abolladura del pecado de nuestros primeros padres.
Pero también es de confesar que, Dios padre nos regala la gracia en el sacramento del bautismo, de regresar a casa como sus hijos predilectos, a un que en nuestra vida terrena nos hallamos extraviado en nuestro sendero, es en el donde también encontramos la luz y la verdad para regresar al camino.
Los sentimientos encontrados son también la fuente originaria, para alcanzar una reflexión consiente del por qué debemos regresar,  y poder sentir el abrazo entre padre e hijo. Nuestra realidad de hijos se encuentra hoy enfrascada en un cuadro que nos revela tal como somos ante el padre, que nunca se cansa de esperar que tomemos nuestra propia decisión de retornar a él. Nosotros no podemos dudar de nuestras capacidades, para hacer las cosas bien en cualquier vocación de nuestra sociedad.
El lugar que cada hijo debería tomar ante la presencia constante del padre es de rendición y total confianza en él. Y que nosotros somos la casa donde él  se hospeda, o como lo afirma San Pablo ð  Somos templo de Dios… una unión entre padre e hijo es lo que busca una sociedad de hoy, pero que vive según sus a maños sin saber que la realidad del mundo, más tarde le demostrara que no actuó según el designio de Dios. Por eso quien ama al padre será fiel en todo lo que realice en su vida, con oído atento al querer de Dios.
El caer en cuenta de nuestras fallas, es una gran ventaja para poder alcanzar la dignidad necesaria para cuando estemos frente a frente de nuestro padre y así el podrá ordenar que se nos alimente en la gracia y se nos vista del lino en nuestro corazón y después el de ver que somos fieles nuevamente, nos pondrá el anillo con el sello real el cual nos identifica como hijos propios de un Padre Amoroso.
Quiero traer a colación unas palabras del Beato Juan Pablo II ð Mi principal preocupación frente al mundo actual es pensar en los hombres huérfanos de Padre que todavía no han descubierto la gran verdad de Amor de DiosComo comenzar un camino de conversión sincera en un mundo que hoy nos pide que produzcamos al igual que una maquina. Si la figura de un hijo prodigo es ofensivo para la familia y sociedad, desorientada en idealismos sin fundamentos que solo lo que hacen, es acrecentar rencores y desdichas entre hermanos de un solo padre lleno de misericordia, para con todos y sin saber que el ama a sus hijos por igual lo que llamamos un cuerpo único en el misterio de amor celestial.
 Quiero seguir hablando  de como Dios nos consuela atraves de sus brazos, no podríamos enfrascarnos, en una idea que tal ves ya fue pensada, pero la quisiera iluminar con lo siguiente.
 Nuestro padre es quien nos vivifica amorosamente, con un brazo de piedad esto refleja que todo marcha a la perfección y somos felices y no renegamos de nuestro existir, pero cuando las cosan no andan nada bien es, donde empezamos a decir que si Dios es nuestro padre, que nos quiere tanto por que nos da una vida tan infeliz y desastrosa. Sin saber q la culpa de esos sucesos nos apuntan a nosotros mismos como los verdaderos culpables de nuestro destino.
Configuración. Enorme secreto para vivir anclado al padre, si un niño pequeño en su desarrollo existencial,  es atraído por la imagen de su papa y quisiera ser como el, como no  hacer nosotros  lo mismo en el ámbito espiritual y vivencial. Así Dios nos colmaría de bendiciones y  nos dejaría pasar a formar parte de la familia celestial.
Es bueno saber que el padre nos toma como sus hijos menores y mayores, por nuestras rebeldías y nuestro reconocimiento, es de notar que cuando somos chicos somos más inconscientes, de lo que pasa y nos importa un carajo lo que nos pase a nosotros o a los que nos rodean. Mientras tanto cuando somos mayores nuestra cordura vuelve a su sitio recobramos el mejor método para caer en cuenta de lo que hemos hecho este es hacer reflexión y enderezar lo que estaba torcido
Hoy nos queda si no orar por aquellos hijos ciegos que a un que tengan visión sus ojos no ven.
 Lo importante de un abrazo fuerte es  que nos ayude  a  darnos cuenta que en ocasiones debe ser así para aprender. Y también es cierto que un brazo suave y cálido nos reconforta y guía  al camino del amor inagotable.


   Mi principal preocupación frente al mundo actual es pensar en los hombres huérfanos de Padre que todavía no han descubierto la gran verdad de Amor de Dios